La catarata es una de las principales causas de ceguera crónica en el mundo, sobre todo en personas de edad avanzada.
La catarata ocurre cuando el lente interno del ojo (el cristalino) se nubla de manera progresiva, impidiendo el paso de la luz al fondo del ojo y afectando la visión. Muchas personas sienten que miran a través de un vidrio empañado: los colores se ven más opacos y, con el tiempo, los detalles se nublan a tal grado que solo se distinguen formas o movimientos.
Más de 90 millones de personas sufren de cataratas a nivel mundial, y alrededor de 20 millones quedan ciegas por no poder operarse, muchas veces por falta de recursos.
¿Cómo se desarrolla una catarata?
La mayoría de las cataratas se relacionan con la edad, pero estos son los factores que más influyen en su desarrollo:
- Edad avanzada
- Exposición al sol
- Tabaquismo
- Un golpe en el ojo
- Miopía alta
- Obesidad
- Diabetes
- Glaucoma
- Consumo alto de alcohol
- Uso prolongado de corticoesteroides
Las personas con diabetes tienen mayor riesgo de desarrollar cataratas y glaucoma, por lo que es muy importante seguir las indicaciones médicas para el control del azúcar en la sangre y mantener una buena alimentación. El paciente diabético debe evaluarse cada 6 meses para mantener el ojo en observación y detectar a tiempo otras enfermedades como la retinopatía diabética.
¿Qué cambios en la visión puede notar?
- Visión nublada
- Visión doble
- Sensibilidad a la luz
- Baja visión por la noche
- Halos o destellos de luz
- Ver los colores brillantes más apagados o amarillentos
Tratamiento
La cirugía de catarata se considera cuando la catarata ha avanzado lo suficiente como para afectar la vida cotidiana. Es la cirugía más practicada en el mundo: es ambulatoria y se realiza con anestesia local, por lo que el paciente permanece despierto y consciente en todo momento sin sentir dolor. Consiste en retirar el cristalino natural del ojo y reemplazarlo con un lente artificial intraocular que permite el paso adecuado de la luz.
Su oftalmólogo realizará una serie de exámenes para diagnosticar la catarata, medir su tamaño y densidad, y determinar si el ojo está apto para cirugía. Nueve de cada diez personas que se operan recuperan muy buena visión, entre 20/20 y 20/40. Como toda cirugía, por más segura que sea, tiene riesgos y posibles complicaciones.
El Dr. Reichmann cuenta con un quirófano completo y equipo de última generación para realizar cirugías de catarata mediante facoemulsificación, el procedimiento más rápido y seguro para retirarlas. Después de la cirugía, seguir los cuidados post-operatorios adecuados le ayudará a recuperarse más rápido y de forma más segura.

