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Hemorragia Subconjuntival: sangre en los ojos.

La hemorragia subconjuntival se produce cuando se rompe un pequeño vaso sanguíneo entre la parte blanca del ojo (la esclera) y la conjuntiva, la membrana transparente que la recubre. La sangre queda atrapada en ese espacio y aparece como una mancha roja intensa sobre el blanco del ojo. Aunque su apariencia puede ser muy llamativa…

La hemorragia subconjuntival se produce cuando se rompe un pequeño vaso sanguíneo entre la parte blanca del ojo (la esclera) y la conjuntiva, la membrana transparente que la recubre. La sangre queda atrapada en ese espacio y aparece como una mancha roja intensa sobre el blanco del ojo.

Aunque su apariencia puede ser muy llamativa y alarmante, la hemorragia subconjuntival no es peligrosa y, por lo general, no causa dolor ni afecta la visión. Los vasos sanguíneos del ojo son finos y delicados, por lo que un aumento súbito de presión puede provocar este pequeño derrame.

Síntomas

El signo más evidente es la aparición de una mancha de sangre roja y brillante sobre la parte blanca del ojo. En la mayoría de los casos no hay dolor, aunque algunas personas notan una leve sensación de molestia o irritación.

Causas más frecuentes

  1. Traumatismo ocular o un cuerpo extraño en el ojo.
  2. Aumento repentino de la presión, por ejemplo al estornudar, toser, levantar objetos pesados, hacer esfuerzo, vomitar o reír con fuerza.
  3. Frotarse el ojo de forma brusca.
  4. Uso de anticoagulantes o aspirina.
  5. Cirugías de los ojos.

Factores de riesgo

Tienen mayor riesgo las personas con hipertensión arterial, diabetes o glaucoma. Cuando la hemorragia subconjuntival es recurrente, conviene descartar problemas de presión arterial o de coagulación.

¿Cuándo consultar al oftalmólogo?

La mayoría de las hemorragias subconjuntivales se reabsorben solas en una o dos semanas, sin tratamiento. Sin embargo, debes acudir al oftalmólogo si la mancha apareció tras un golpe fuerte, si se acompaña de dolor o cambios en la visión, o si se repite con frecuencia. No te automediques: un especialista puede identificar la causa, confirmar el diagnóstico y reducir el riesgo de que vuelva a ocurrir.

Recuerda que un ojo rojo no siempre es una hemorragia. También puede tratarse de conjuntivitis, de quemosis conjuntival o de una lesión por trauma ocular, por lo que la valoración profesional es importante.

Si notas sangre en el ojo o cualquier cambio que te preocupe, agenda tu examen en nuestra clínica de cuidado de los ojos en Roatán. Estaremos encantados de revisar tu salud visual.

¿Tiene preguntas sobre su salud visual?

Agende su consulta con el Dr. Reichmann, oftalmólogo especialista en Roatán.